Vicky y yo solemos recorrer juntas unas cuadras tranquilas por el barrio de donde ella es ahora. Y como es “su” barrio, es ella la que me lleva a mí. Marca entonces un itinerario escalonado, con muchos árboles con hojas irritadas por la estación, moradas, amarillas, coloradas. Las casas calladas, antiguas, pero joviales. Hay muy poca gente y pienso que tal vez estarán todos almorzando. Es el momento de una claridad tan generosa que me olvido de apresurarme por todas las cosas que tengo que hacer y saco de la mochila dos mandarinas. Una para Vicky y la otra para mí. Entonces sí que me siento completa.
Mi verdulero dice que esas medianas y duritas, con la piel apretadita y bien bermellonas se llaman nova. Las nova son las que más me gustan. Pelarlas es un tanto complicado, sobre todo si tenés las uñas tan cortas como yo, pero vale la pena. Vicky suele comprar las criollas, que son más chicas y con hojitas. Las criollas son fáciles de pelar y suelen tener muchas semillas. A las semillas de las criollas se las puede escupir, con más razón si la calle está solitaria. Ahora, no siempre son tan dulces, a veces tiran a ácidas, como le gustan a ella. Igual, venimos suertudas con las mandarinas. En lo que va del año me comí solo una que no me dijo nada, una noche recontra fresca en que compré algunas porque no tenía monedas. Me engañó el cartel. Muydulcesbuenísimas. También están las daisy (perdón, dancy). Anaranjadas, dulces y de cáscara finita. Otras que me gustan son las elendale. Lo que tienen de bueno las elendale es que son bien grandes, con una sola alcanza. Porque no hay que comer mandarinas de más. Una vez, cuando era chica, me comí cuatro juntas y me descompuse. Naturalmente.
Vicky dice que si fuera mandarina sería como las criollas. Sí, porque la cáscara les va re cómoda. Es como si se vistieran onda “casual work” o “look dentrecasse”. No andan con cubierta apretada, ni se pasan de pituconas. Y yo también me siento como las criollas. Sobre todo un lunes a la mañana, en este invierno incipiente e indeciso, en el que celebro la libertad de no tener que ponerme como una nova.
23 de julio de 2006
12 de julio de 2006
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