Empezaron los queridos reyes del techno pop antes de lo que pensaba y apenas pudimos ubicarnos pasando la torre de sonido, que más atrás ya hubiera sido demasiado. Pero era de entender siendo parte orgánica de tanta ansiedad apretujada. En lo personal ya no me bancaba la musiquita reggae tan fuera de lugar para mí pero se ve que a los técnicos que armaban el escenario les gustaba y la consideraron adecuada. Hasta que todo había pasado y aparecieron los primeros sonidos y las luces verdes (no sé si eran verdes pero las recuerdo así) y ya sonaba 15 step. Oh mi dios, sentí que se me abría el pecho y me descubrí entonces ahí con todos los demás que como yo no pudimos ni quisimos no estar frente a esta banda que me viene cautivando hace ya diez años cuando compré Ok Computer disco que socavó mis noventas como a muchos de ellos quizá también o tal vez fue otro de sus discos. Guau. Cómo lloré. Cómo salté. Quieta no veía nada así que me la pasé en media puntas o pidiéndole a novio que me levantara de vez en cuando y también dando grandes saltos en los pasajes álgidos y potentes ya que de alguna manera daba es decir venía a ocasión y por suerte se empezaron a abrir algunos alrededor y tuve más aire para respirar. También disfruté mucho de alzar mis brazos en varios momentos pero los bajaba porque nadie me acompañaba en el gesto y no quería tapar a los de atrás ya que no era justo. Pero hubo un tema en el que sí estuvimos todos con los brazos volando y algunos hasta portaban encendedores porque el tema era Karma Police.
Hasta ayer anduve haciendo mis tareas y trabajos de siempre pero completamente aturulada a causa de tanta descarga y recarga de energía que vino a quedarme para siempre en el alma.

