27 de marzo de 2009

halo de 'el mejor recital que vi en mi vida'

Fui de las y los que fueron a comprar la entrada ni bien juntaron la plata que fue bastante y claro que costó pero me dio terror pensar en no poder estar allí para verlo y por eso no me quedó otra.
Empezaron los queridos reyes del techno pop antes de lo que pensaba y apenas pudimos ubicarnos pasando la torre de sonido, que más atrás ya hubiera sido demasiado. Pero era de entender siendo parte orgánica de tanta ansiedad apretujada. En lo personal ya no me bancaba la musiquita reggae tan fuera de lugar para mí pero se ve que a los técnicos que armaban el escenario les gustaba y la consideraron adecuada. Hasta que todo había pasado y aparecieron los primeros sonidos y las luces verdes (no sé si eran verdes pero las recuerdo así) y ya sonaba 15 step. Oh mi dios, sentí que se me abría el pecho y me descubrí entonces ahí con todos los demás que como yo no pudimos ni quisimos no estar frente a esta banda que me viene cautivando hace ya diez años cuando compré Ok Computer disco que socavó mis noventas como a muchos de ellos quizá también o tal vez fue otro de sus discos. Guau. Cómo lloré. Cómo salté. Quieta no veía nada así que me la pasé en media puntas o pidiéndole a novio que me levantara de vez en cuando y también dando grandes saltos en los pasajes álgidos y potentes ya que de alguna manera daba es decir venía a ocasión y por suerte se empezaron a abrir algunos alrededor y tuve más aire para respirar. También disfruté mucho de alzar mis brazos en varios momentos pero los bajaba porque nadie me acompañaba en el gesto y no quería tapar a los de atrás ya que no era justo. Pero hubo un tema en el que sí estuvimos todos con los brazos volando y algunos hasta portaban encendedores porque el tema era Karma Police.
Hasta ayer anduve haciendo mis tareas y trabajos de siempre pero completamente aturulada a causa de tanta descarga y recarga de energía que vino a quedarme para siempre en el alma.

18 de marzo de 2009

School of Seven Bells

Fui a comprar el insecticida para la intrépida mosquita blanca del duraznero. Los días de más calor, en Jantin, mientras hacíamos el mural con mamá, fue como si estuviera nevando de tantas que había. Por todo el patio. Tienen el desplazamiento de los copos de nieve. Sin rumbo y a esa velocidad intermitente, esquizofrénica.

Como en las clases donde los modelos pedagógicos van de la mano y a veces se adelanta uno y quedás suspendida, ingrávida por momentos y por otros vas como loca.

Conseguí al ‘uno de los dos más altamente recomendados’ y ya lo tengo guardado para aplicarlo pronto. Y sacarle una foto al milagro secreto que plantamos en el centro del patio.

También me compré mi tan ansiado tomillo y una maceta de terracota donde ya se luce entre las otras amigas del balcón.

Pampita cruda