La historia de la formación clásica podría representar el paradigma de la utopía moderna: un modelo, un ideal al que debemos aspirar y al que tenemos que parecernos a costo de sangre, sudor, sacrificio y entrega. Muy pocos alcanzan el lugar ese tan inaccesible, al parecer. Prépare-toi donc á souffrirrr... decía uno de los Conseils de la Danse Classique que nos habíamos aprendido para Francés. ¿Alcanzar el goce bailando? Un tanto complicado...
También es posible tomar elementos del ballet que pueden ser útiles para otras cosas. Por ejemplo, aquí vemos cómo estos futbolistas incursionaron en la ajetreada técnica para mejorar su performance en la cancha.
No suele ser difícil para cualquiera que conozca el métier (jaaa!!) percibir cuándo un bailarín ha tenido cierta formación clásica. Suele decirse 'tiene una buena base' o 'tiene una marcada base clásica', lo cual parece que lo ubicaría en otro lugar. Ahora, me pregunto... ¿qué sería tener 'una buena base'?
Un maestro que tuve me dijo un día: La técnica es aprendida para olvidarla, cuestión planteada por Noverre en sus antiguas Cartas sobre la danza y el ballet. Algo así como instalarse una aplicación e incorporarla hasta encontrarle la vuelta, y cuando ya 'se la hizo propia', es porque la olvidamos.
Pero también pienso que la técnica es aprendida para desfigurarla, para partirla en mil pedacitos, para frotarla con otros objetos reales o virtuales, para inyectársela a otras cosas. . . es decir, para hacer unos cuántos experimentos, todos los posibles, todos los que se nos ocurran, todos los que querramos.
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2 comentarios:
la técnica para ser errada!
muy lindo posteo!
beso grande
gracias Ñaña!!
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