Era un Festival Vegano Anarco Noise.
El encuentro era en un parquecito con mesas largas de caballete que formaban una U donde estábamos agrupados casi todos. En el fondo había un espacio cubierto donde preparaban el sonido para las bandas.
En las mesas había fanzines, volantes, comida casera, tés especiados y cds principalmente. En general las cosas se podían llevar con una colaboración a voluntad.
Empezaba a anochecer y a refrescar. Yo trataba de ojear las publicaciones antes de que se fuera la luz, mientras degustaba un té rojo con una muy rica porción de torta casera integral.
Me interioricé sobre algunas horrorosas cuestiones referidas a la agricultura animal. Una chica me preguntó cómo había llegado ahí. Le expliqué que en la F.L.I.A. había recibido un volante del festival que me había despertado la curiosidad.
Me sentí un poco extraña cuando le dije que yo comía carne, tal vez por la manera en que me miró (en que me miraron todos los que me escucharon), pero después pasó. Me llevé “Las Prisiones” de Kropotkin (Copyleft – Ningún derecho, ningún deber. La Propiedad es un Robo.), “Masturbación. Proceso contra la culpabilidad de las mujeres” de Jane Wallace, un folleto titulado “¿Por qué vegano?” y un “Manifiesto anti-drogas” (No destruyamos nuestros cuerpos-mentes, no destruyamos el hazlo tu mismo, no destruyamos la naturaleza. destruyamos la civilización).
El chico de la puerta me advirtió que me iba sin ver a las bandas; y bueno, todo no se puede. Preferí no salirme del plan que me había propuesto para ese día y me fui al Rojas a ver la obra de Pablo Rotemberg, “Bajo la luna de Egipto”, que estuvo excelente.
Este lugar que conocí se llama Huerta Orgazmika: orgazmika.blogspot.com y queda en Av. Eva Perón al 1900, muy cerca de la estación Medalla Milagrosa del subte "E".