9 de junio de 2007

4AM

Sobrevino al sueño un pensamiento divino. Salí para no arrepentirme y al volver todavía estaba allí la madrugada. ¿Existió una vez en mí esta sensación tan extraña? La neblina se apoyaba en las ramas negras; el fondo colorado detenido. Y una lucecita verde reflejada sobre el ventanal; de dónde vendría. Todo eso tan hermoso para mí.

2 comentarios:

estenoesminombre dijo...

Lindo lindo.
Dos, tres, cuatro veces lo leí y cada vez me pareció más lindo lindo así, de dos en dos.

Besos.

Anita dijo...

precioso!!