28 de marzo de 2008
tripalandia hoy
No mirarle la cara al proveedor que le dice al chino que “nos tenemos que cubrir”, mirar al verdulero contenido que me vende un kilo de tomates carísimos y con suprema mala onda. Una vieja le pregunta si tuvo problemas para conseguir las frutas, porque ve el camión en la puerta bajando todo, como si nada. Ni la mira. Está escuchando al tipo prepotente. Hoy en tripalandia no había olor a achura, había olor a chicharrón. Cuando lo supe dormitaba en el colectivo y entonces se me ocurrió hacer unas empanadas de chorizo y papas para el viernes. No tener miedo si por Alberdi andan diciendo que están cerrando todo porque vienen de la general paz, que están viniendo de la provincia dicen. Las mujeronas comentan. Prefiero ser fría para poder mirar lo que pasa y si es tal la alarma o es un fantasma. Estos días voy a tomar menos café, no es bueno tomar tanto café aunque me gusta mientras estudio. Resistir estoica, qué tanto. Consumir menos un ejercicio sensato. Que se metan los kiwis en el culo que yo no se los pienso comprar. Lo que sí me compré es un palito muy simpático para rascarse la oreja.
4 de febrero de 2008
Mononada
Dejé el billete arriba del mostrador y la chica dio vuelta la planchita que los sujetaba, donde había una etiqueta con el código de barras y el precio, que borró con un marcador grueso. Después tomó un sobre que parecía de papel de arroz donde los dejó caer y lo pegó con una etiqueta redonda adhesiva blanca, con un chirimbolo dorado hexagonal en el medio. Después se agachó detrás del mostrador, volvió a aparecer con un cartón y me comentó - mirá que los aros no tienen cambio, te lo digo ahora porque sino después... Le dije que sí que estaba bien y desplegó el cartón ese que era en realidad una bolsita negra con manijas de cordón negro también y un motivo de florcitas blancas y todas las direcciones de todos los locales del país en una de las caras laterales. Sonreía y se entretenía. Adentro metió el sobrecito blanco y lo cerró con la abrochadora sobre la que puso una etiqueta igual a la anterior pero doble, de manera que quedó un redondel de cada lado de la boca. Para terminar, de una canastita que había sobre el mostrador sacó una tarjeta con forma de mariposa. Un lado, color rosa, con el nombre de la casa y el otro, blanco, con un primer renglón en el que se leía “De” y abajo otro que decía “Para”, tenía atada una cinta dorada por la que le dio unas vueltas a las alitas y quedó colgada de las manijas de cordón de la bolsa que deslizó hasta mí, agarró el billete, me dio el vuelto y me retiré amable y feliz pensando si hubiera hecho toda esa envoltura o qué habría pasado si le hubiera explicado que ese paquete era para mí porque estaba un poco triste sin saber bien porqué y en esos momentos el mejor remedio era hacerme un regalo inofensivo.
26 de enero de 2008
Bailongo
Compartimos el mismo lenguaje pero al parecer hablamos idiomas distintos. Esto pone contentos a algunos y a otros tristes. Diría que a la mayoría esto nos angustió. Las diferencias son ideológicas, principalmente, pero también podría hablar del “estilo” con que se hacen las cosas y eso es muchas veces lo que te une a alguien o a un grupo. Una manera coqueta de decir ética: el estilo en que hacemos las cosas, en que pedimos lo que queremos, en que gestionamos nuestro trabajo, la suma de los pequeños gestos que hablan de nosotros (mucho). Todos sabemos leer esto, y es un placer para quienes amamos la danza y el movimiento.
La primera reunión me dejo muy contenta. Qué suerte que haya tanta gente valiosa en la danza de Buenos Aires.
Las asociaciones no son creadas para marcar diferencias estéticas. Sirven para defender intereses artísticos de personas que trabajan en un “lenguaje” en común, en este caso, el lenguaje de la danza. Pero eso no quiere decir que a todos nos tenga que parecer maravilloso lo que hacen todos los creadores que forman la entidad.
Son entidades útiles para defender los derechos y promover y solicitar muchas cosas a los señores que están en el poder. Y sabemos que si nos unen objetivos comunes a todos, pero a la vez nos dividimos, generamos diferencias y sembramos la discordia, nos debilitamos.
El tema es que tenemos que aceptar las diferencias y seguir hablando, es una vergüenza que no se pueda hablar con alguien, aunque uno no comparta gustos ni criterios artísticos.
Hoy puedo decir que estas diferencias, que el miércoles pasado en la reunión de la Comunidad de la Danza de la Ciudad de Buenos Aires, que se realizó en la sala Pata de Ganso, no me ponen feliz.
Hubo mucha confusión, se dijeron cosas muy fuertes y se pusieron en evidencia distintas actitudes. Mucha agresión y mucho autoritarismo.
Sin embargo, de la cantidad de trabajadores de la Danza de Buenos Aires que estaban reunidos allí, no eran muchos en proporción los asociados a CoCoa.
Supe que un grupo de coreógrafos hace un tiempo que se está reuniendo porque además de entenderse “artísticamente”, de respetarse y de compartir amistad, no se siente representado por CocoA. Entonces se habló de crear una nueva asociación. Esto me pareció muy bien.
Se decidió hacer una reunión para consensuar una lista de nombres para proponerle al Ministro de Cultura, para los Cargos de Director Artístico y de Director Ejecutivo de Prodanza y para el del Director de Danza del Centro de Experimentación Escénica del Teatro Colón. Esta reunión se realizará el lunes 28 de enero, en la sala Pata de Ganso, ubicada en Zelaya 3122.
Hasta ahora, no conocía ningún grupo de artistas de la danza, ni de ningún otro lenguaje que se considere “el mejor”. Este pensamiento me parece extemadamente limitado y penoso.
¿Quién decide quienes son los artistas de la danza “de calidad y prestigio” de Bs. As.?
Podría rescatar que ya no me quedan dudas sobre las distintas posturas de los grupos. Y tuve la suerte de conocer mejor a algunas personas al tenerlas más cerca y escucharlas hablar.
En un momento, uno de los coreógrafos dijo: pero al final CoCoA de acá, CoCoA de allá... ¿qué es CoCoA? ¿Una chocolatada? No, es una Asociación: Coreógrafos Contemporáneos Asociados.
La primera reunión me dejo muy contenta. Qué suerte que haya tanta gente valiosa en la danza de Buenos Aires.
Las asociaciones no son creadas para marcar diferencias estéticas. Sirven para defender intereses artísticos de personas que trabajan en un “lenguaje” en común, en este caso, el lenguaje de la danza. Pero eso no quiere decir que a todos nos tenga que parecer maravilloso lo que hacen todos los creadores que forman la entidad.
Son entidades útiles para defender los derechos y promover y solicitar muchas cosas a los señores que están en el poder. Y sabemos que si nos unen objetivos comunes a todos, pero a la vez nos dividimos, generamos diferencias y sembramos la discordia, nos debilitamos.
El tema es que tenemos que aceptar las diferencias y seguir hablando, es una vergüenza que no se pueda hablar con alguien, aunque uno no comparta gustos ni criterios artísticos.
Hoy puedo decir que estas diferencias, que el miércoles pasado en la reunión de la Comunidad de la Danza de la Ciudad de Buenos Aires, que se realizó en la sala Pata de Ganso, no me ponen feliz.
Hubo mucha confusión, se dijeron cosas muy fuertes y se pusieron en evidencia distintas actitudes. Mucha agresión y mucho autoritarismo.
Sin embargo, de la cantidad de trabajadores de la Danza de Buenos Aires que estaban reunidos allí, no eran muchos en proporción los asociados a CoCoa.
Supe que un grupo de coreógrafos hace un tiempo que se está reuniendo porque además de entenderse “artísticamente”, de respetarse y de compartir amistad, no se siente representado por CocoA. Entonces se habló de crear una nueva asociación. Esto me pareció muy bien.
Se decidió hacer una reunión para consensuar una lista de nombres para proponerle al Ministro de Cultura, para los Cargos de Director Artístico y de Director Ejecutivo de Prodanza y para el del Director de Danza del Centro de Experimentación Escénica del Teatro Colón. Esta reunión se realizará el lunes 28 de enero, en la sala Pata de Ganso, ubicada en Zelaya 3122.
Hasta ahora, no conocía ningún grupo de artistas de la danza, ni de ningún otro lenguaje que se considere “el mejor”. Este pensamiento me parece extemadamente limitado y penoso.
¿Quién decide quienes son los artistas de la danza “de calidad y prestigio” de Bs. As.?
Podría rescatar que ya no me quedan dudas sobre las distintas posturas de los grupos. Y tuve la suerte de conocer mejor a algunas personas al tenerlas más cerca y escucharlas hablar.
En un momento, uno de los coreógrafos dijo: pero al final CoCoA de acá, CoCoA de allá... ¿qué es CoCoA? ¿Una chocolatada? No, es una Asociación: Coreógrafos Contemporáneos Asociados.
11 de noviembre de 2007
Algunas fotos de Agnese
Dami nos sacó unas fotos el domingo pasado después de la función. Salieron lindas, pero los colores un tanto saturados.
Ayer Agne estuvo tomando estas imágenes con su flamante aparato sony. Sacó unas cuantas, pero pudo bajar solo la mitad.
Al parecer la máquina tuvo un problema en la memoria a partir del solo de Ayu.
Buaaaah!! Ñana, espero que puedas volver y sacar más fotos.










Ayer Agne estuvo tomando estas imágenes con su flamante aparato sony. Sacó unas cuantas, pero pudo bajar solo la mitad.
Al parecer la máquina tuvo un problema en la memoria a partir del solo de Ayu.
Buaaaah!! Ñana, espero que puedas volver y sacar más fotos.
6 de noviembre de 2007
CheLA at night

La foto es de Damián Rucci
Fábrica de qué era CheLA? en la entrada dice "Manufactura de Goma y Afines" y también se dice que costó mucha plata quitarle a semejante sitio la toxicidad.
Buscando sillas me metí más y llegué hasta un patio con pastos altos, tan solo que daba lástima y ganas de quedarse.
También subí a desatar la cuerda que dejamos colgada una semana del mangrullo que está al fondo de Tapete. Me quedé un rato ahí mientras desataba nudos, mirando la porción de cielo. Las panzas de los silos, dos estrellas, los fierros para subir a la terraza. Pasó un helicóptero y pensé que si se estrolaba contra los silos yo moriría de una muerte tonta en el fondo de ese pozo absurdo, trampa para solitarios donde luchaba para que no se desatara la impaciencia. Después Paulino se entusiasmó y subió. Lo perdimos un rato luego del ensayo general y vimos que estaba otra vez con nosotros cuando ya nos habíamos empezado a preocupar. El sitio es gigante, misterioso y da miedo. Eso es innegable.
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