Compartimos el mismo lenguaje pero al parecer hablamos idiomas distintos. Esto pone contentos a algunos y a otros tristes. Diría que a la mayoría esto nos angustió. Las diferencias son ideológicas, principalmente, pero también podría hablar del “estilo” con que se hacen las cosas y eso es muchas veces lo que te une a alguien o a un grupo. Una manera coqueta de decir ética: el estilo en que hacemos las cosas, en que pedimos lo que queremos, en que gestionamos nuestro trabajo, la suma de los pequeños gestos que hablan de nosotros (mucho). Todos sabemos leer esto, y es un placer para quienes amamos la danza y el movimiento.
La primera reunión me dejo muy contenta. Qué suerte que haya tanta gente valiosa en la danza de Buenos Aires.
Las asociaciones no son creadas para marcar diferencias estéticas. Sirven para defender intereses artísticos de personas que trabajan en un “lenguaje” en común, en este caso, el lenguaje de la danza. Pero eso no quiere decir que a todos nos tenga que parecer maravilloso lo que hacen todos los creadores que forman la entidad.
Son entidades útiles para defender los derechos y promover y solicitar muchas cosas a los señores que están en el poder. Y sabemos que si nos unen objetivos comunes a todos, pero a la vez nos dividimos, generamos diferencias y sembramos la discordia, nos debilitamos.
El tema es que tenemos que aceptar las diferencias y seguir hablando, es una vergüenza que no se pueda hablar con alguien, aunque uno no comparta gustos ni criterios artísticos.
Hoy puedo decir que estas diferencias, que el miércoles pasado en la reunión de la Comunidad de la Danza de la Ciudad de Buenos Aires, que se realizó en la sala Pata de Ganso, no me ponen feliz.
Hubo mucha confusión, se dijeron cosas muy fuertes y se pusieron en evidencia distintas actitudes. Mucha agresión y mucho autoritarismo.
Sin embargo, de la cantidad de trabajadores de la Danza de Buenos Aires que estaban reunidos allí, no eran muchos en proporción los asociados a CoCoa.
Supe que un grupo de coreógrafos hace un tiempo que se está reuniendo porque además de entenderse “artísticamente”, de respetarse y de compartir amistad, no se siente representado por CocoA. Entonces se habló de crear una nueva asociación. Esto me pareció muy bien.
Se decidió hacer una reunión para consensuar una lista de nombres para proponerle al Ministro de Cultura, para los Cargos de Director Artístico y de Director Ejecutivo de Prodanza y para el del Director de Danza del Centro de Experimentación Escénica del Teatro Colón. Esta reunión se realizará el lunes 28 de enero, en la sala Pata de Ganso, ubicada en Zelaya 3122.
Hasta ahora, no conocía ningún grupo de artistas de la danza, ni de ningún otro lenguaje que se considere “el mejor”. Este pensamiento me parece extemadamente limitado y penoso.
¿Quién decide quienes son los artistas de la danza “de calidad y prestigio” de Bs. As.?
Podría rescatar que ya no me quedan dudas sobre las distintas posturas de los grupos. Y tuve la suerte de conocer mejor a algunas personas al tenerlas más cerca y escucharlas hablar.
En un momento, uno de los coreógrafos dijo: pero al final CoCoA de acá, CoCoA de allá... ¿qué es CoCoA? ¿Una chocolatada? No, es una Asociación: Coreógrafos Contemporáneos Asociados.