23 de junio de 2007

tremolando

que venga y aplaste dejarla ser a la avalancha inevitable
mandar la sonrisa craquelar a mil trescientos grados
justo debajo quedarse quietecita es una buena opción
otra sería meter la cabeza en un cacharro donde escuchar mejor
o ir desmenuzando los arranques y guardarlos ahí mismo
para que los pedazos les griten a las paredes
mientras alrededor los otros bailen el carnavalito

6 comentarios:

María Delia dijo...

Uyyych, cuánta potencia. Besos hermanos.

Anónimo dijo...

no entiendo nada

luna pugliese dijo...

a veces sí y a veces no, anónimo!

Delius!! ya vamos con Ñaña, un pan de aceitunas y unos falafel. feliz súper dimanche!

estenoesminombre dijo...

Ahora tome mucho aire y dígalo rápido, lo más rápido que pueda sin retomar aire hasta el final.

Así de frenético lo leí.

Besos, Luna.

Anita dijo...

que buen post!!
Me encantó!!
Por qué sacaste tu foto??
Me encantaba como quedaba!!

luna pugliese dijo...

quise quitarla de los comments y también se borró la de acá! ya lograré regresarla.
cuánto gozo y aprendo en Mao y Lenin, está precioso! te felicito, besos.